El Día Internacional de la Mujer es un momento para reflexionar sobre el liderazgo, el progreso y las personas que dan forma al futuro de la tecnología. En Trengo, hemos aprovechado la ocasión para hablar con dos miembros de nuestro equipo directivo —nuestra directora general, Marili ’t Hooft–Bolle, y nuestra directora financiera, Helene Ekkers—sobre sus trayectorias profesionales, la filosofía que guía su liderazgo y cómo se perfila el futuro de la tecnología para las mujeres que se incorporan al sector hoy en día. «Give to Gain», el lema del Día Internacional de la Mujer de este año, nos ofrece una perspectiva desde la que examinar la colaboración y la curiosidad que impulsan a Trengo hacia adelante.
Give to Gain: Apoyando a la próxima generación
«Dar para recibir» se refiere al ciclo de generosidad y apoyo que se da en las organizaciones y comunidades y que contribuye al avance de las mujeres en distintos entornos. A través del conocimiento, los recursos, la visibilidad, la defensa de sus derechos, la educación o la tutoría, el ciclo de empoderamiento puede perpetuarse para las generaciones futuras de mujeres.
Al reflexionar sobre los inicios de sus respectivas carreras, a Marili y a Helene no siempre les resultó fácil encontrar ejemplos de liderazgo con los que identificarse. En muchos casos, la balanza del equilibrio entre la vida laboral y la personal se inclinaba claramente hacia el trabajo para las mujeres que ocupaban puestos de liderazgo, lo que dejaba menos espacio para la vida familiar y otras aficiones. Sin ejemplos visibles de equilibrio, podía resultar difícil imaginar cómo sería un camino sostenible hacia el liderazgo.
Marili reflexiona:

Ver cómo las mujeres logran compaginar con éxito el liderazgo, la vida familiar y la realización personal demostró que un liderazgo sólido no tiene por qué ir en detrimento de otros aspectos importantes de la vida. De hecho, las redes de contactos y las perspectivas que se obtienen de la vida fuera del trabajo pueden reforzar el liderazgo dentro de las organizaciones.
Disfrutar de lo que haces —y ayudar a otros a encontrar esa misma sensación de plenitud— es esencial para un desarrollo profesional con sentido.
Como dice Helene
«Los primeros años de tu carrera consisten en descubrir qué es lo que realmente te motiva y qué no».
En sectores tan dinámicos como el tecnológico, la capacidad de adaptación y la curiosidad suelen ser más importantes que seguir un plan rígido. Cuando se acoge a las mujeres tal y como son —y se las anima a desarrollar sus intereses—, tienen la libertad de labrarse su propio camino y alcanzar las estrellas.
Tecnología, inteligencia artificial y nuevas oportunidades
Aunque las mujeres siempre han estado presentes en el ámbito de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), muchos puestos de liderazgo y técnicos han estado ocupados históricamente por hombres, lo que ha dejado menos ejemplos visibles para las mujeres que se han incorporado a este campo en las últimas décadas. Sin embargo, tanto Marili como Helene han visto cómo ha cambiado ese panorama en los últimos veinte años.
Helene afirma:

Hoy en día, las nuevas tecnologías están cambiando quién puede participar en el desarrollo de productos de software. La inteligencia artificial está reduciendo drásticamente las barreras de acceso para los innovadores que tienen ideas sólidas, pero que quizá no provengan de entornos técnicos tradicionales.
Marili explica:
«Lo bueno de la IA es que hay muchas mujeres emprendedoras con ideas geniales que quizá no hayan seguido la vía tradicional de aprender a programar. Ahora pueden crear prototipos simplemente con palabras, lo cual es realmente extraordinario. Creo que esto generará un gran valor empresarial».
El resultado no es solo un cambio dentro de las empresas, sino también en el propio espíritu emprendedor. A medida que la tecnología se vuelve más accesible, cada vez más mujeres pueden convertir sus ideas en productos, experimentar con la innovación y crear empresas en ámbitos a los que antes era más difícil acceder.
La colaboración y la confianza impulsan el crecimiento
Un liderazgo sólido rara vez es obra de una sola persona. En Trengo, la colaboración entre los líderes es fundamental para el crecimiento de la empresa y la toma de decisiones. Como directora ejecutiva y directora financiera, Marili y Helene trabajan en estrecha colaboración para equilibrar la visión con la ejecución, combinando la ambición estratégica con la disciplina financiera.
Alianzas como esta revisten especial importancia en un sector en el que los puestos directivos han estado tradicionalmente dominados por hombres. Ver a mujeres colaborando en los niveles más altos de una empresa tecnológica no solo refleja los avances logrados, sino que también demuestra cómo la diversidad de perspectivas puede reforzar la toma de decisiones.
Para Marili y Helene, el liderazgo no consiste en actuar de forma aislada, sino en aunar diferentes puntos de vista para encontrar el mejor camino a seguir.
Marili afirma:
«Cada uno ve las cosas desde su propio punto de vista, y hay que encontrar ese punto en común en el que se entiendan mutuamente».
Helene se mostró de acuerdo y afirmó:
«Para colaborar eficazmente, se necesita confianza, que, en última instancia, impulsa el cambio y genera ingresos. Y los ingresos son el indicador del éxito, pero nunca el único objetivo».
En muchos sentidos, esta dinámica refleja el concepto más amplio de «dar para recibir». Cuando los líderes abordan la colaboración con una actitud abierta —compartiendo puntos de vista, apoyando las ideas de los demás e invirtiendo en el éxito colectivo—, el resultado son decisiones, equipos y productos más sólidos en general.
El liderazgo implica aprender constantemente
En Trengo, el liderazgo no es algo estático, sino un proceso continuo de curiosidad, reflexión y crecimiento. Tanto Marili como Helene consideran que sus funciones están en constante evolución y requieren una adaptación continua a los nuevos retos, las nuevas tecnologías y la dinámica del equipo. Para ellas, aprender no consiste tanto en completar cursos o cumplir con una lista de requisitos, sino en enfrentarse a situaciones del mundo real y aprender de la experiencia.
Helene afirma:
«Prefiero aprender de la situación en sí; es una forma de aprender mucho más matizada y real. Sea lo que sea lo que aprendas de un libro de texto, para asimilarlo de verdad, también tienes que aplicarlo a la vida real».
Este enfoque permite a los líderes lidiar con la complejidad al tiempo que desarrollan su propio criterio y perspectiva. Incluso los líderes con más experiencia deben mantener una actitud reflexiva y preguntarse: ¿Qué podría haber hecho mejor? ¿Cómo podría colaborar de forma más eficaz?
Marili explica:
«Creo que es muy importante que siempre analices tu propio papel; a tu alrededor suceden muchas cosas y es muy fácil culpar a otros, pero debes reflexionar sobre lo que podrías haber hecho mejor y en qué aspectos puedes mejorar».
En definitiva, para Marili y Helene, el liderazgo es un ciclo de aprendizaje, adaptación y transmisión de conocimientos. Al mantener una actitud curiosa, reflexiva y colaborativa, no solo impulsan el avance de Trengo, sino que también crean un entorno en el que otras personas —especialmente las mujeres que aspiran a puestos de liderazgo— pueden crecer y prosperar.
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