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Si tu empresa utiliza software en la nube para comunicarse con los clientes, estás gestionando datos personales. Ya se trate de una dirección de correo electrónico, un historial de chat o un número de teléfono, esta información está protegida por estrictas leyes de privacidad. Comprender tus obligaciones es fundamental para cumplir con la legislación y ganarte la confianza de los clientes. Un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) es una herramienta jurídica clave que define cómo se gestionan estos datos, garantizando que tanto tu empresa como tus proveedores estén en sintonía en materia de seguridad y privacidad.
Un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) es un contrato exigido por la ley entre un responsable del tratamiento (tu empresa) y un encargado del tratamiento (un servicio de terceros como Trengo). En él se detallan las normas específicas, las medidas de seguridad y las obligaciones relativas al tratamiento de datos personales, de conformidad con normativas como el RGPD. Este acuerdo es esencial para cualquier empresa que utilice software externo para gestionar la información de sus clientes, ya que garantiza que los datos se traten de forma responsable y segura.
Antes de poder entender el acuerdo, debemos definir primero el concepto de «tratamiento». En el contexto de la legislación sobre protección de datos, el «tratamiento de datos» es un término extremadamente amplio. Se refiere a cualquier operación o conjunto de operaciones realizadas sobre datos personales, ya sea por medios automatizados o no. Esto incluye acciones como la recogida, el registro, la organización, la estructuración, el almacenamiento, la adaptación, la recuperación, el uso, la divulgación mediante transmisión, la difusión o cualquier otra forma de puesta a disposición, la alineación, la combinación, la restricción, el borrado o la destrucción de datos. Para una empresa que utilice una plataforma moderna de atención al cliente, esto abarca prácticamente todas las interacciones. Entre los ejemplos prácticos de tratamiento de datos se incluyen: almacenar el nombre y el correo electrónico de un cliente en una bandeja de entrada compartida, registrar el historial de chat de un visitante de un sitio web o guardar un número de teléfono de una conversación de WhatsApp. Todas estas actividades cotidianas son formas de tratamiento de datos.
Un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) es un contrato legalmente vinculante entre un responsable del tratamiento y un encargado del tratamiento que regula el tratamiento de datos personales. Su objetivo principal es garantizar que el encargado del tratamiento cumpla con sus obligaciones legales en virtud de la legislación en materia de protección de datos y que trate los datos únicamente de acuerdo con las instrucciones del responsable del tratamiento. Este acuerdo no es solo una formalidad, sino un componente fundamental del cumplimiento de la normativa de protección de datos. En el contexto del uso de un servicio como Trengo, las funciones están claras:
El acuerdo de tratamiento de datos (DPA) consolida esta relación, garantizando que Trengo gestione los datos de sus clientes con el máximo nivel de seguridad y en pleno cumplimiento de los requisitos legales.
Es fundamental comprender la diferencia entre un responsable del tratamiento y un encargado del tratamiento. Piensa en ello como si se tratara de construir una casa: el responsable del tratamiento es el arquitecto que diseña los planos, decidiendo cómo será la casa y cuál será su finalidad. El encargado del tratamiento es el constructor que edifica la casa siguiendo estrictamente los planos del arquitecto. El arquitecto (responsable del tratamiento) es el responsable último del producto final, aunque sea el constructor (encargado del tratamiento) quien realice el trabajo físico. Del mismo modo, como responsable del tratamiento, tu empresa sigue siendo la responsable última de proteger los datos personales de tus clientes. Por eso es tan importante elegir un encargado del tratamiento que cumpla con la normativa y sea de confianza. Un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) sólido demuestra que el socio que has elegido se toma en serio esta responsabilidad y cuenta con las medidas necesarias para salvaguardar los datos que trata en tu nombre.
Un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) cumple varios objetivos fundamentales que van más allá del mero cumplimiento de un requisito legal. Aporta claridad y transparencia entre usted y su proveedor. Documenta formalmente las actividades de tratamiento de datos, garantizando que todas las partes comprendan sus funciones, responsabilidades y limitaciones. Y lo que es más importante, supone un compromiso con la seguridad y el cumplimiento normativo. El acuerdo especifica las medidas de seguridad técnicas y organizativas que el encargado del tratamiento debe aplicar para proteger los datos contra el acceso no autorizado, la pérdida o la destrucción. Describe los procedimientos para gestionar las violaciones de datos, atender las solicitudes relacionadas con los derechos de los interesados y mantener la confidencialidad. Para tus clientes, un DPA es una señal de que tanto tú como tus socios os comprometéis a proteger su privacidad, lo cual constituye una piedra angular para generar y mantener la confianza en un mundo digital.
Para cualquier empresa que opere en regiones con legislaciones modernas en materia de protección de datos o que preste servicios a clientes en dichas regiones, un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) no es opcional. En virtud de normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), un DPA es un requisito legal obligatorio siempre que un responsable del tratamiento contrate a un encargado del tratamiento para que gestione datos personales. Así se establece explícitamente en el artículo 28 del RGPD, que exige la celebración de un contrato vinculante entre ambas partes. Los riesgos derivados del incumplimiento son graves y pueden tener un impacto devastador en una empresa. Las autoridades reguladoras pueden imponer multas elevadas por infracciones, que, según el RGPD, pueden ascender hasta 20 millones de euros o el 4 % de la facturación global anual de la empresa, el importe que sea mayor. Más allá de las sanciones económicas, el daño a la reputación derivado de un fallo en la protección de datos puede resultar aún más costoso, ya que conlleva una pérdida de confianza de los clientes que es difícil de recuperar.

Necesitas un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) siempre que concedas a un proveedor de servicios externo acceso a los datos personales de tus clientes, empleados o usuarios. La idea fundamental es sencilla: si utilizas una herramienta externa para almacenar, gestionar o interactuar con cualquier información personal de los clientes, necesitas un DPA. Esto se aplica a una amplia gama de programas informáticos habituales en el ámbito empresarial. A continuación se presentan algunos ejemplos claros y reales en los que se requiere un DPA:
Un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) completo debe ser detallado y específico. Aunque existen plantillas, es fundamental asegurarse de que el acuerdo contenga todas las cláusulas necesarias exigidas por la ley. A continuación se ofrece una lista de verificación con los elementos esenciales que todo DPA debe incluir, tal y como exigen normativas como el RGPD.
Esta cláusula constituye la base del acuerdo. Debe describir claramente «qué, durante cuánto tiempo, cómo y por qué» se llevan a cabo los tratamientos de datos. En ella se especifican los datos objeto de tratamiento, la duración del contrato, los tipos de actividades de tratamiento que llevará a cabo el encargado del tratamiento (por ejemplo, almacenamiento, recuperación) y la finalidad general (por ejemplo, prestar servicios de atención al cliente).
La DPA debe detallar exactamente qué tipo de datos personales se van a tratar. Esto podría incluir información de contacto (nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono), datos de comunicación (historiales de chat, contenido de correos electrónicos) o datos técnicos (direcciones IP). Asimismo, debe identificar las categorías de personas cuyos datos se van a tratar, como clientes, visitantes del sitio web o empleados.
Esta es una sección fundamental en la que se describen las obligaciones del encargado del tratamiento. Una de sus obligaciones principales es que el encargado del tratamiento solo debe actuar siguiendo las instrucciones documentadas del responsable del tratamiento. No puede utilizar los datos para sus propios fines. Esta cláusula garantiza que usted, como responsable del tratamiento, mantenga el control sobre sus datos.
El encargado del tratamiento debe comprometerse a garantizar la confidencialidad de los datos personales. El acuerdo de tratamiento de datos debe detallar las medidas de seguridad técnicas y organizativas específicas que el encargado del tratamiento ha implantado para proteger los datos. Esto incluye medidas de seguridad como el cifrado de los datos en tránsito y en reposo, controles de acceso, pruebas de seguridad periódicas y formación del personal. Es aquí donde un socio fiable como Trengo demuestra su compromiso con unos estándares de seguridad sólidos.
Esta cláusula regula si el encargado del tratamiento puede contratar a otras empresas (subencargados del tratamiento) para que le ayuden en el tratamiento de los datos. En tal caso, el encargado del tratamiento deberá obtener la autorización previa por escrito del responsable del tratamiento. Además, el encargado del tratamiento principal está obligado a celebrar un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) con sus subencargados del tratamiento que les imponga las mismas obligaciones en materia de protección de datos, garantizando así que la cadena de seguridad no se rompa.
Las personas tienen derechos sobre sus datos, como el derecho a acceder a ellos, rectificarlos o suprimirlos. El acuerdo de tratamiento de datos debe detallar cómo el encargado del tratamiento ayudará al responsable del tratamiento a atender estas solicitudes de los interesados de forma rápida y eficaz.
En caso de violación de datos, el tiempo es fundamental. La ley de protección de datos debe obligar al encargado del tratamiento a notificarlo al responsable «sin demora injustificada» tras tener conocimiento de la violación. Esto permite al responsable del tratamiento cumplir con sus propias obligaciones legales de notificar la violación a las autoridades reguladoras y a las personas afectadas, si fuera necesario.
El acuerdo debe incluir un plan de finalización claro. Esta cláusula especifica qué ocurre con los datos personales al término del contrato. El encargado del tratamiento debe estar obligado a eliminar todos los datos personales o a devolverlos al responsable del tratamiento, así como a eliminar las copias existentes, salvo que la ley exija su conservación.
La implementación de un acuerdo de tratamiento de datos (DPA) debería ser un proceso sencillo con cualquier empresa de SaaS de confianza. Estos proveedores conocen sus obligaciones legales y, por lo general, facilitan al máximo el proceso a sus clientes. El DPA suele presentarse como un anexo o un acuerdo complementario a las condiciones generales de servicio. En muchos casos, se incorpora automáticamente a las condiciones que aceptas al registrarte. En el caso de otros servicios, es posible que tengas que solicitar el DPA, que luego podrás revisar y firmar electrónicamente. Es fundamental revisar tus acuerdos con todos tus proveedores de software para asegurarte de que existe un DPA. Las plataformas de confianza, como Trengo, facilitan este proceso, ya que ponen a disposición de todos los clientes un DPA claro y completo para garantizar que cumplas plenamente con la normativa desde el primer día.
Un acuerdo de tratamiento de datos es un contrato legal obligatorio que protege a tu empresa, salvaguarda los datos de tus clientes y constituye una piedra angular de la privacidad de datos moderna. Convierte un requisito legal en una oportunidad para demostrar tu compromiso con la seguridad y generar una confianza duradera. Garantizar el cumplimiento normativo por parte de todos tus proveedores de software no es solo una buena práctica, sino que es esencial para un crecimiento sostenible. Garantizar el cumplimiento normativo no tiene por qué ser complicado. Con la plataforma segura de Trengo y su completo acuerdo de tratamiento de datos (DPA), puedes unificar las comunicaciones con tus clientes con total confianza. Descubre cómo Trengo mantiene tus datos a salvo.
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